
Hoy quiero confesar que soy lesbiana. Ya está. Ya lo he dicho. Alguna lectora avispada podrá decirme que no soy lesbiana porque soy un hombre. Y en parte tendrá algo de razón, pero muy poca razón. Hoy es un día como cualquier otro para dejarnos ver como lesbianas. Pero como es el día de la visibilidad lésbica, es más importante que nunca. Y todas y todos hemos de sacar nuestra lesbiana interior.
Los motivos para ser lesbiana y decirlo hoy son muchos y muy variados. Yo plantearé los que considero importantes desde un punto de vista masculino, lo cual puede generar cierta ironía. Incluso puede que algún obispo avispado me lea y piense que dónde va a parar, un AMS hablando de AM… ¿el femenino de AMS, señor obispo?
Ser gay es relativamente fácil. Y explico el relativo. Por el mero de haber nacido hombre lo tengo más fácil que vosotras. En casi todo el mundo. Si has nacido con un colgajo (el tamaño no importa) lo tienes más fácil que si has nacido mujer. Te libras, por ejemplo, de un ciento de chistes machistas que desmerecen a la mujer.










