
Siempre digo que una cosa es lo que dice la jerarquía católica, apoyada por los sectores más ultraconservadores, de lo que es la iglesia a nivel de calle, tanto a nivel sacerdotal como por los creyentes. Al menos, mi experiencia así ha sido. En mi entorno, entre mi familia, y mis amigos, hay muchos católicos practicantes, y la verdad es que nunca he sentido rechazo por parte de ellos. Al contrario, muchos de esos católicos han sido un importante apoyo en mis primeros pasos al salir del armario hace ya bastantes años. Justo lo contrario de lo que predican desde las altas esferas católicas.
Por eso, y porque estoy cansado de ver noticias en las que los obispos sueltan por su boca todo tipo de improperios contra los gays y contra nuestros derechos, me alegro de ver noticias como ésta, con la que se demuestra que hay cosas que van cambiando, aunque sea a pequeña escala. En este sentio, según el diario 20 Minutos, en Occidente están surgiendo grupos de reunión de religiosos gays, que se unen para vivir su fe de forma conjunta en el seno de una Iglesia con una cabeza homófoba, demostrando que por más que los quieran ocultar, los religiosos gays también existen. Y además, es bueno que empiecen a organizarse entre ellos, como camino hacia un futuro más abierto.










