
Hoy es el Día de la Madre. Una de esas fiestas que dicen que inventó El Corte Inglés y que deberían celebrarse todos los días. Vale. Deberían. Pero tampoco está de más dedicarles uno concreto y especial a todas esas mujeres que nos han cuidado y apoyado en todo momento. Y no me refiero a las mariliendres…
Que las madres no son solo aquellas que nos dieron la vida es algo que todos sabemos de sobra. Una madre es muchísimo más que el ADN y que haber llevado 9 meses a alguien en su vientre. Es aquella que, habiéndote parido o no, es capaz de darte su amor incondicional por encima de cualquier cosa.
Y hablando de amor incondicional, no puedo evitar acordarme del importantísimo papel que juega una madre cuando decidimos abrir las puertas de nuestro armario y sacar los pies a ese enorme dormitorio que es la realidad. Nuestra realidad.











