
Hay gente a quien acabas respetando sí o sí, y agradeciéndoles un montón de cosas, y cogiéndoles cariño sin haberlos conocido personalmente, y aún así tienes la sensación de que si en algún momento te encontrases con ellos, no te decepcionarían. Daniel Radcliffe se me antoja uno de esos casos.
Tras alrededor de una década siendo una de las grandes estrellas juveniles de la pantalla grande, expuesto a los ojos de todo tipo de público tras su encarnación del mago niño, primero y adolescente, después, Harry Potter. Radcliffe, lejos de rendirse a la vanidad de un intocable o de arrojarse a los cómodos brazos de la estrella de cine estereotípica, ha decidido tomar la senda de ‘hago lo que me plazca porque ser actor es mi oficio’ o así, sin obsesionarse con el éxito comercial a cualquier precio.
Entre Potter y Potter, alguna película más ha sumado. Entre peli y peli, Teatro. Con ‘Equus’ rompió esquemas y levantó a la crítica, poniéndola por completo a su favor. Ahora, tras terminar su participación en ‘How To Succeed in Business Without Really Trying’ volverá a la gran pantalla poniéndose en la piel de uno de los nuestros que últimamente se vió reencarnado por otro de nuestros actores favoritos, James Franco, dando vida al poeta de la Generación Beat, Allen Ginsberg.
Ginsberg como muchos sabréis, era abiertamente gay, en un grupo generacional en el que cupo toda orientación sexual, confesa o no. Tanto da. El caso es que todos ellos la vivieron con la intensidad propia del movimiento liberalizador que representaron.
El caso es que Radcliffe cambiará las gafas del meritorio estudiante de la exclusiva escuela Hogwarts por las gafas de pasta del autor de ‘Howl!’ en la película ‘Kill Your Darlings’ donde se narra la relación entre este y sus compañeros de generación Jack Kerouac y Lucien Carr, quien asesinó a David Kammerer tras, al parecer, el intento de agresión sexual de este.
Sin un reparto aún del todo cerrado, Daniel Radcliffe, quien es conocido también por su activismo en favor de los derechos LGBT, cumplirá así su deseo expresado abiertamente de interpretar a un personaje gay. Olé el experto en birlibirloque y su ambición en ser el más versátil de su clase.
Vía I Advocate