
Cuando los rumores se habían apagado, cuando desde los ácidos y a menudo sin fundamento comentarios de PerezHilton no se habían vuelto a mostrar apuntes sobre sus amistades peligrosas, cuando se daba por sentado que su relación con Reese Whiterspoon, respondía mucho más que a una campaña de promoción de la por otro lado fallida en taquilla Rendition, afirmándose incluso en algunos foros la propuesta de matrimonio que él le había hecho a ella, pero que había sido rechazada, según se decía, por el miedo de Whiterspoon a un segundo matrimonio fallido, nos hemos topado con, todo hay que decirlo, una impactante declaración por inesperada, hecha pública a través de su representante en Creative Artist Agency, Susan L. Williamson, en la que Gyllenhaal acaba de hacer pública su homosexualidad.
En la nota, que ha aparecido escuetamente en la sección de espectáculos de Los Angeles Times, Jake ha pedido respeto para él y para su pareja (según rumores “post-nota”, no el actor Austin Nichols, sino un prestigioso chef de Los Angeles), así como el agradecimiento hacia las personas que desde su entorno profesional y personal, han apoyado y aplaudido, pese a iniciales reticencias de algunos de ellos su decisión final de no hacer de su vida privada una triste mascarada.
La salida oficial de Jack Twist del armario rompe una larga tradición en Hollywood de celebradas estrellas masculinas, condenadas de por vida a vivir su sexualidad tras un telón de lentejuelas cuyo reinado podría empezar a conocer sus últimos días (el del telón, no el de Jake), si las consecuencias de su pública homosexualidad le acaban procurando más aplausos que puertas cerradas. Desde la aún conmoción (¡¡y confieso que me aturden pocas cosas!!), muchas felicidades, Jake.
Tras el salto, os adjunto reproducción de la nota hecha pública.
