Los actores británicos prefieren quedarse dentro del armario

Malcolm Sincler

Todos sabemos lo complicado que es para uno tomar la decisión de salir del armario. Comidas de tarro, que ahora sí, que ahora no, que ahora se lo cuento a una amiga, pero no a mis padres… A fin de cuentas, pese a la cada día más aparente normalidad, salir del armario sigue siendo un dilema personal que requiere de un tiempo de mentalización y de autoaceptación por parte de cada uno.

Además, en muchos casos, el anunciar la orientación sexual puede afectar al trabajo y a la imagen pública de cada uno, sobre todo si estás en el candelero todos los días. Cierto es que el hecho de que salgan del armario cantantes, actores, políticos o deportistas ayuda mucho a la visibilidad y a la normalización del colectivo LGBT, pero no es menos cierto que muchas veces esa salida puede provocarles graves problemas laborales incluso en ambientes en teoría tan abiertos como el del cine o el teatro.

El caso es que según una encuesta realizada por el sindicato de actores británico Equity, casi la mitad de los actores y actrices británicos prefieren no revelar su orientación sexual a sus agentes.

Detrás del miedo a decir que eres LGBT está la posible pérdida pérdida de buenos papeles de heterosexuales y la propia experiencia personal, ya que según la encuesta, en torno a un tercio de ellos podrían haber sufrido algún caso de homofobia.

En la encuesta también aparece un dato curioso. El 94% de los actores encuestados afirma que su entorno de amigos, e incluso sus compañeros de profesión sí que conocen su auténtica orientación sexual, aunque la mantengan en secreto con sus agentes, que son los que realmente deben buscarles los próximos papeles que deberán interpretar.

El presidente de Equity, el actor gay Malcolm Sinclair, ha afirmado respecto a los resultados de la encuesta “el trabajo escasea y sea o no la sexualidad una barrera, la gente se equivoca y opta por la precaución“. Una buena muestra de que todavía queda mucho por hacer hasta lograr la plena igualdad, aunque yo particularmente prefiero quedarme con el ejemplo de actores como Sir Ian McKellen, que han salido del armario, y siguen protagonizando papeles de primera línea.

Vía I Sin efectos especiales

Deja un comentario

Ordenar por:

6 comentarios