Está claro que el amor puede surgir en cualquier parte, hasta en la cárcel. David y Sony son dos presos de la prisión federal de Comansville, en Quebec (Canadá), que van a contraer matrimonio.
Pero esto no es ninguna novedad en Canadá, ya que ellos son la tercera pareja de presos homosexuales que se casa dentro de la cárcel. Eso sí, no podrán disfrutar de Luna Miel, ni prácticamente de estar juntos, ya que ambos tendrán que permanecer en sus respectivas celdas y no se podrán acoger al régimen de visitas conyugales. Al parecer, sólo se verán en el horario de la comida y en las actividades deportivas.
Sería interesante saber hasta qué punto se llevan con naturalidad las relaciones homosexuales dentro de la cárcel. Si hay homofobia o si son respetados por sus compañeros. Imagino que habrá de todo, aunque a priori la imagen que me viene no es demasiado positiva. Y venga, el que vaya a hacer el chistecito del jabón en las duchas, que se lo curre un poquito y a ver si sacamos algo original…
Vía | dMinorías


Comentarios
Vaya, pues sí, un tema interesante… Chulo este post.