
Últimamente los científicos parecen estar más imaginativos que nunca.
En Yorkshire, Inglaterra, tienen una plaga de polillas y los responsables del control de la plaga han encontrado una curiosa manera de frenarla: potenciar el sexo gay.
Por lo visto, los científicos están utilizando feromonas femeninas para confundir a las polillas y evitar que se reproduzcan.
Dejan una crema con feromonas femeninas en los nidos y así las crisálidas quedan sumergidas en la crema mientras se están incubando, todo ello para que las polillas macho intenten aparearse indiscriminadamente creyendo que todo son hembras.
Este proceso no tiene efectos en otras especies ya que sus feromonas son específicas.
Vía | Times Online


Comentarios
Mejor que matarlas si que es, aunque pobres, me parece un poco triste.