
Leía ayer en El Mundo.es que el Colectivo Gay de Barcelona ha denunciado al Arzobispado de Barcelona. Y es que el colectivo había puesto en marcha la campaña Apostasía Marika. Y así 4 homosexuales que acudieron a presentar sus solicitudes de apostasía tuvieron que sufrir los desprecios de dos representantes del Arzobispado.
Los susodichos increpantes les dijeron de forma agresiva que querían colgarlos y quemarlos, vamos lo que viene siendo una muestra de homofobia en toda regla. Expresiones muy malignas para ser oidas en la casa de Dios, creo yo. Y aunque se negaron a identificarse, uno de los afectados los denunció, presentándose los Mossos d’Esquadra a identificar a denunciante y denunciados.
Esto me plantea dos dudas tremendas. La primera es que la Iglesia debería mostar amor. Amor por todas las cosas que Dios ha creado. Y por lo tanto, respeto por estas creaciones de Dios. Y hombre, maricas y bollos somos creaciones de Dios (para quién crea en estas cosas, claro). Así que empezamos ya con que faltan bastante a los principios de amar las cosas de Dios. Lo cual no dice mucho a su favor. A mi hay muchas cosas que ha hecho Dios que no me han gustado, como las avestruces que me dan yuyu y no por eso pido que las quemen a todas o que las cuelguen.
Por otro lado, imaginemos el caso contrario. Todo Dios sabe (ups, broma fácil) que los religiosos hacen voto de castidad. Y que lo cumplen a rajatabla. ¿No? Bueno, imaginemos, en un supuesto, que un religioso se salta este voto de castidad y se quita el alzacuellos y se planta en Chueca. Bueno, vale, si se planta en Chueca también se estará saltando el voto de pobreza, porque el precio de los cubatas hoy día se le escapa a uno del bolsillo. ¡¡Y ya te cobran entrada hasta en el Rick’s!!
Bueno, pues eso, imaginemos al que se ha saltado los votos de castidad y pobreza y se planta en un cuarto oscuro, no porque le guste, claro, sino para mantener la intimidad tras la oscuridad. Y entonces los asistentes supieran su profesión real y empezaran a insultarle, abuchearle, tirarle kleenex usados y cosas que la gente tuviera a mano. Seguramente el hombre no le haría mucha gracia y pensaría jo, yo que he venido aquí libremente a pasar un buen rato…
Él habría ido a Chueca libremente, sin coacción alguna, sin que nadie le obligara. No como el cristianismo, que a muchos les viene impuesto y no tienen la opción de elegir si quieren o no quieren serlo. Y van libremente a darse de baja de algo en lo que no creen. Es como los que no practican la musculocura y se dan de baja del gimnasio. Pues la muchacha de recepción no te insulta ni se mete contigo. Y te dejan ir. Y hasta te devuelven la fianza de la taquilla, ¡oiga!
Así que los de cualquier Arzobispado (y generalizo porque no tengo nada mejor que hacer) deberían dejar a la gente apostatar libremente, para demostrar que la Iglesia es grande y no depende de cifras ni de números. Para eso tienen su fé. Fé que les ayuda a llevar la vida que ellos y ellas han deseado llevar. Afortunadamente, todo el clero cumple a fielmente los votos de castidad y de pobreza, que duda cabe. Porque lo cumplen, ¿no?
Vía | El Mundo


Comentarios
Si es que es todo cuestion de pasta
sí, sí… telojuro!
Por cada persona bautizada se considera que se tiene un fiel mas… y eso luego da subvenciones y cosas de esas
La comparacion no es como darse de baja del gimnasion, sino mas bien como intentar darte de baja de una compañia de internet. Imposible, no… lo siguiente!!!
Ay mi Peibols, que cada vez es un bloguero más grande…
Muy buen post, sí señor. Por cierto, en el Orgullo conocí a un sacerdote que vino de lejos a pasar las fiestas y hablaba de sus ligues y sus relaciones sentimentales de seis años que daba gusto. Muy majo el hombre, la verdad.
A mi tambien me dan yuyu las avestruces…
Ya lo dice el refran, "a dios rogando y con el mazo dando"
- Shhh! es que yo la Iglesia a nivel de fieles y subvenciones no sé cómo funciona. Pero vamos que me lo creo todo. Respecto a darse de baja de una compañía de internet, gracias a Dios, aún no he tenido que hacerlo.
- El Castigador, muchas gracias majo. Yo no te puedo contar del cura gay que no conozco que no era adminitrador de cierto canal del IRC. Porque claro esas cosas no se cuentan.
- Petetetito, y al de Gran Hermano, no lo olvides. Estamos unidos por las avestruces.
- Sonia, ah yo en eso ya no me meto. No sé si mazo, mazito o qué tiene cada cual…
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect