eutanasia

Un hombre belga de treinta y nueva años ha solicitado a su médico su propia eutanasia – que en el país centroeuropeo es legal desde 2002 – porque no puede aceptar su homosexualidad, la cual considera una enfermedad incurable que le genera un gran sufrimiento psicológico. De momento, su solicitud sigue adelante al haber sido aceptada, si bien tendrá que atravesar una serie de pruebas en la que se determine si su sufrimiento es motivo suficiente para que finalmente le sea concedida.

Sólo en 2013 hubo en Bélgica 1.807 casos de eutanasias realizadas. Eso sí, la inmensa mayoría de ellos provienen de ancianos con enfermedades terminales y sólo un 4% por patologías mentales.

Habiendo crecido en una familia fuertemente católica, Sebastien pasó su infancia con una madre que padecía demencia. Ya a los 15 años descubrió que era gay y desde entonces ha intentado infructuosamente curar o tratar su orientación sexual. Él mismo cuenta su triste historia en un reportaje realizado por la BBC:

Toda mi vida me ha inducido a esto. Crecí con una madre enferma, todo era hostil, estaba tan solo y abandonado… tan inhibido físicamente. Con miedo a salir a la calle, ser visto. Pero crecí y con 15 años conocí a un chico del que me enamoré locamente. Pero era insoportable. No quería ser gay.

El momento en el que pongan la aguja en mi brazo no me preocupa… para mí es sólo una especie de anestesia.

Ahora Sebastien deberá demostrar que padece un sufrimiento constante e insoportable mental y/o físico.

La ley belga de la eutanasia requiere que dos médicos firmen la petición para que salga adelante. Sin embargo, en casos psiquiátricos se considera que son tres los doctores que deben firmar. Y por supuesto, el paciente debe ser legalmente apto, consciente y con sus facultades en pleno orden para requerirla.

Esperemos que alguien ayude a Sebastien, no a acabar con su vida, sino a mejorar su salud mental y su autoestima.

Vía | BBC


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