Un travesti fallece al inyectarse aceite de cocina

Aceite Me parece indignante que tengamos que seguir leyendo casos como este. Un travesti, peluquero de profesión, de la ciudad colombiana de Santa Marta, Víctor Alfonso Rosil, conocido como ‘Yolinda’, de 28 años de edad, ha fallecido al inyectarse aceite de cocina en los glúteos y silicona para el cabello en los pechos. Todo ello le produjo una infección generalizada en su cuerpo que le llevó a la muerte.

La Fiscalía de esa ciudad busca a otro travesti que se dedica a realizar esos implantes, que en los últimos tres meses han provocado la muerte de otros dos homosexuales.

Y aquí se plantea un debate en muchos frentes. En primer lugar, el hecho de que una persona arriesgue de este modo su vida, consciente o inconscientemente, para alcanzar un cuerpo aparentemente de mujer. Habría que ver las causas que le han llevado a hacerlo de este modo. Seguramente sea más barato o más accesible. Y en segundo, la falta de escrúpulos de una persona para lucrarse haciendo este tipo de “operaciones de estética”, contándose ya con tres fallecidos en estas circunstancias.

Por cierto, con este post me ha surgido la duda de si el término correcto que habría que utilizar es ‘transexual’ en lugar de ‘travesti’. Las informaciones que tratan el tema hablan de travesti, pero teniendo en cuenta que esta persona era conocida con nombre de mujer y que quería tener senos, quizás se trate de transexual. Si alguien lo tiene más claro que yo y me lo aclara, lo agradecería muchísimo.

Vía | Terra



Sobre

Antes llevaba antifaz y castigaba. Ahora solo llevo barba. Periodista y escritor. Autor de 'La muerte no huele a nada', Premio Shangay 2011 a Mejor Libro LGTB del Año. Blogueando desde 2005, que se dice pronto. Gay. Sí, con todas las letras.


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