Rebelde sin causa

De James Dean se puede decir que triunfó con un pie en la tumba. De las tres únicas películas que protagonizó, aunque su trabajo en televisión fuera muy extenso, sólo vió estrenada la primera, ‘Al Este del Edén’, ‘Gigante’ acabó de filmarse una vez fallecido y ‘Rebelde sin causa’, tal vez su película más definitoria, se estrenó tres días antes de cumplirse el mes de su fallecimiento, en accidente de automóvil, el 30 de Septiembre de 1955.

Nicholas Ray, su director, uno de los caracteres más excéntricos de la historia del Cine Norteamericano, alcohólico, anfetamínico y bisexual, sabedor de las apetencias sexuales de Dean, de quien dijo no que fuera bisexual sino directamente gay, lo reunió con Sal Mineo, de errática trayectoria y fatídico final, y Natalie Wood, que en su vida privada flirteó a gusto y a sabiendas con actores que bebieron a la vista de todos de fuentes y de arroyos, en un título emblemático sobre la necesidad de amar y ser amado y sobre el miedo a traspasar el umbral tras el cual, te juegas que acaben llamándote ‘gallina‘.

¡Vótalo!

Editores 0

Comunidad 0

Actividad de la comunidad