Al principio la publicidad cruzó el limite de la heterosexualidad introduciendo, de manera obvia o soterrada, planteamientos homosexuales en sus propuestas para diversas marcas comerciales.
Sin embargo, ya no parece suficiente para los creativos publicitarios, que se ven obligados a ir más allá de la mera utilización del softcore gay, con el que ya se publicitan hasta los productos más convencionales, y parecen dispuestos a ponerse algo más hardcore.
Es el caso del nuevo anuncio de Diesel, que toma al Dios Bilbaino Jon Kortajarena, le calza sus nuevas zapas, léase Sneakers, y le sienta en un sofa. Hasta aquí todo normal, si es que lo de Jon puede considerarse normal, claro.
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