
La presión política que el Vaticano está ejerciendo en Italia contra el Gobierno de centroizquierda (así se hacen llamar…) y sus planes de aprobar una legislación de uniones civiles que reconozca a las parejas del mismo sexo, está subiendo de temperatura. El otro día, el Papa Ratzinger decía que esa ley era “subversiva” y hacía un llamamiento a los políticos católicos para derrotar esa iniciativa.
Bueno, pues resulta que un grupo de notables católicos italianos se ha decidido a parar los pies a la homofobia vaticana. Oscar Luigi Scalfaro, ex Presidente de la República, católico de misa diaria y que asegura mantener discusiones con la Virgen María, ha declarado que esta intromisión del Vaticano en política “destruye la dignidad y la libertad de los legisladores católicos“.
En una Carta remitida al Papa, le recuerdan que en virtud del Concordato, a cambio del reconocimiento italiano al Vaticano como Estado Independiente, este se compromete a no entrometerse en las cuestiones políticas italianas.
Bueno intento, pero qué queréis que os diga: me parece baldío…
Vía | Reuters


Comentarios
Hombre, más que pararle los pies a lo que denominas la "homofobia vaticana", lo que hacen es discutir una vez más sobre ese viejo concepto de separación de Iglesia y Estado, con independencia del contenido del mensaje en sí mismo. Al menos así se interpreta leyendo la entrada. Estaría bien asimismo conocer si el grupo de notables católicos, y de nuevo utilizo tus palabras, es significativo o no: Scalfaro es uno, pero supongo que debe de haber otros.
En cuanto a pararle los pies, bueno… los Papas no tienen costumbre de ceder en lo concerniente a asuntos de la fe y de la naturaleza de la propia Institución, y Benedicto XVI en particular es un un príncipe de la Doctrina, por así decir. O sea que estoy de acuerdo contigo en que dudo que obtenga los frutos deseados, pero, ¿baldío? ¿No crees que el intento tiene valor por sí mismo?
Mucho. Es la primera vez que se produce algo así. Pero es un valor que hoy por hoy va a quedar en un hito simbólico porque puede ser el hecho que abra una vía para que el control vaticano sobre la vida política italiana empiece a moderarse.
No conozco los nombres de ningún otro/a firmante, la noticia no los daba y no me he puesto a investigar.
Peor efectivamente es importante, y sobre todo viniendo de quien viene: sería más importante si hubiera algún político de derechas por ejemplo (porque de los de izquierdas eso es lo mínimo que se debe esperar) pero me temo que para ver a Berlusconi diciéndole al Papa que ya le vale, vamos a tener que esperar (sobre todo porque sigue pensando, y quizá con razón, que eso le beneficia electoralmente, aunque sólo sea en el corto plazo).
Pues suena bien que alguien intente pararle los pies a la iglesia y si ademas beneficia a las parejas homosexuales, pues bienvenido sea el intento y espero que haya mas.