Los luteranos de la Iglesia Evangélica Luterana de (Norte)América lidian hoy con una salida del armario masiva (de proporciones bíblicas, por seguir la terminología religiosa) de 82 de sus ministros (lo que los sacerdotes para el catolicismo). Todo para protestar por el desprecio hacia la sexualidad gay y el matrimonio gay.
Los gays y lesbianas pueden ser ordenados ministros, pero si bien para los ministros heterosexuales las normas de la citada Iglesia recogen y reconocen que se casen, en el caso de “los ministros ordenados que sean homosexuales (...) se abstendrán de mantener relaciones sexuales homosexuales”. Lo que es como el “si eres gay, ni lo digas ni lo practiques” de los católicos.
Y es que los seguidores de Lutero en los Estados Unidos, a pesar de sus características más “modernas”, no han sabido respetar en plenitud a la comunidad LGBT. Y claro, ahora se les escapan los ministros del armario, cansados de vivir una mentira.


Comentarios
interesante
Se supone que en todas las religiones todos deben ser tratados igual. Aparte que no me parece lógico el hecho de que por ser cura no puedas casarte y tener hijos, pero este es otro tema.
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