Seguro que a todos os ha pasado: estáis en un restaurante, en una biblioteca o en el metro y veis a una pareja en actitud cariñosa. Un arrumaco, una caricia, un beso, unos preliminares en toda regla… Actitudes que en una pareja heterosexual se consienten -exhibicionismo y mal gusto aparte – , pero que cuando se trata de una pareja de personas del mismo sexo, es poco menos que invocar al diablo sacrificando un feto. Y es exactamente lo que les ha pasado a una pareja de chicas adolescentes mientras se encontraban en un McDonalds, que han sido expulsadas por besarse.

Les sucedió a Kristeen Ferenczi de 16 años y su novia de 17 años mientras estaban con un familiar comiendo en un McDonalds de la ciudad inglesa de Manchester. Así lo cuentan:

Besé a mi novia en la mejilla, entonces se acercó la persona que estaba limpiando y nos dijo que nuestro comportamiento era inadecuado y que nos fuéramos

Atónitas por la situación, fueron a quejarse a los responsables del establecimiento de comida rápida, que se lavaron las manos – pero no de forma literal – asegurándoles que si volvía a ocurrir, le darían un toque de atención a la limpiadora. Porque claro, seguro que muchas personas homosexuales se prestan a acudir a un local homófobo para ser faltadas al respeto.


Tras esta indiferencia, ambas presentaron una queja forma y entonces sí, cuando ha llegado a los medios, el local ha declarado tomar la queja muy en serio y se ha disculpado, asegurando que están investigando el suceso.

Estas cosas te hacen pensar si además de realizar campañas publicitarias tolerantes e inclusivas para aumentar su clientela, las empresas realizan algún tipo de training en cuanto a atención al cliente de forma efectiva, si bien la tolerancia y el respeto se debería traer de casa.

Vía | PinkNews


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