
Desde que Ricky Martin salió del armario, previo a la publicación de sus memorias, ‘Yo’, libro de que os hablaremos más extensamente en breve, el portorriqueño ha pasado de ser un ídolo o si preferís un ex-ídolo latino de nenas y feliz papá de dos hijos, a un activista social primero y un icono gay más tarde, uniéndose al imprescindible club de la Visibilidad. En una cultura tan marcada por rígidos patrones conservadores vinculados a creencias insufribles como es la latina, el outing de Martin ha sido y está siendo de gran ayuda para todos.
Tal y como hizo hasta su desarmarización, también posteriormente su privacidad ha estado bajo el cobijo de su buen criterio. Sin embargo todo parece apuntar a que el cantante está emparejado y que su relación estable acabaría completando la familia ideal con la que sueña. No obstante, ante la posibilidad de casarse, contestando a una pregunta del veterano periodista estadounidense Larry King, Ricky ha respondido del siguiente modo.
Podemos ir a España y casarnos, podemos ir a Argentina y casarnos, pero ¿por qué tenemos que ir a cualquier otro sitio? ¿Por qué no puedo hacerlo en mi país donde las leyes me protegen?. No quiero ser un ciudadano de segunda clase nunca más. Pago mis impuestos. ¿Por qué no puedo tener ese derecho?
Como portorriqueño, el cantante podría casarse en su país o en Estados Unidos, el problema es que en Puerto Rico no puede y en Estados Unidos, pese a que en algunos estados el matrimonio gay es legal, a efectos federales no tiene ningún tipo de reconocimiento, algo sencillamente humillante, por definirlo de una manera elegante.
¿Qué a qué viene el ‘desafío’ del título? Porque Martin se une así a un movimiento que se está convirtiendo en oleada en muchos lugares y con muchos gays, que se niegan a plegarse a la ley como ciudadanos de segunda, como bien dice, de tal modo que si no pueden unirse en matrimonio, se niegan a unirse como ‘parejas de hecho’, así como heteros que se están negando a contraer matrimonio hasta que nosotros no podamos hacer lo mismo, algo que tiene previsto hacer, por ejemplo, un viejo amigo de nuestro blog sobre el que pronto os contaré una preciosa historia.
Vía I Advocate.com