La periodista independentista catalana Empar Moliner ha hecho arder las redes sociales al publicarse un artículo suyo en el diario ARA en el que asegura que salvando las distancias, ser catalán en España es como ser gay en Marruecos. Al margen de la intención de la analogía, el comentario no puede ser más desafortunado, por ello muchos se han encargado de recordar lo duro que es ser LGBT en cualquier parte del mundo, pero Marruecos desde luego no es un paraíso.

Para muestra, un botón. Y es que otra cosa no, pero agresiones al colectivo LGBT en todo el mundo hay a diario, y aunque no cubrimos todas porque nos resulta humanamente imposible, destacamos un par del año pasado en el país africano la de una pareja gay brutalmente atacada y lanzada desnuda a la calle en Marruecos o la de una pareja de lesbianas menores encarcelada por besarse en Marruecos… como veis, agresiones de la sociedad, pero también institucionales.

Y es que en Marruecos no solo no es legal el matrimonio igualitario, es que además ser gay está penalizado.Desde luego, la banalización de una realidad no es el camino más afortunado para lograr sus objetivos. Como vemos, en Twitter la crítica ha sido bastante cruenta, ya sea de forma individual:

Como desde otros partidos políticos:

Foto | La Vanguardia


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