StonewallInn

Se acerca el día del Orgullo Gay. Y como siempre la eterna duda: ¿ir o no ir a la manifestación? ¿Participar en un día festivo? ¿O luchar cada día? Yo lo tengo claro hay que luchar seriamente cada día. Es lento y doloroso, pero necesario. Y al final, tal como Dios descansó el domingo, pues celebrarlo el día del Orgullo Gay, que nos lo hemos ganado.

No sólo por nosotros. Ni por vosotras. Ni por ellos o ellas. Hay que hacerlo por los que iniciaron la revueltas de Stonewall. Hay que recuperar su memoria. Estarles eternamente agradecidos por haberse hartado de tanta represión y tanto sentimiento de culpabilidad que los que se consideraban “normales” se ocupaban de recordarles día a día. Por haber alzado sus voces y sus puños por las generaciones venideras.

Fue, como era costumbre, durante otra redada policial. Algo común y que muchos daban ya por sentado. Pero aquel bar lleno de transexuales, drags, maricas y bolleras pensaron que aquello ya era suficiente. Las personas consideradas inmorales por la fuerza de ley se pusieron en pie. Y se hicieron oir.

Y tras la violencia, llega la calma. Ya habían llamado la atención, habían demostrado que no querían seguir siendo débiles, querían tener los mismos derechos que el resto. Y así ocuparon las calles. Año tras año.

Yo soy gay en mi vida cotidiana. Tengo esa suerte. Aunque he tenido que enfrentarme a momentos no muy agradables, ahora puedo vivir mi sexualidad con naturalidad y sin preocupación. Por eso veo tan necesario el hacerte oir cada día. Pero también hacerte oir un poco más fuerte un día al año. No tengo, ni creo que jamás llegue a tener la fuerza, que todas y todos los que se opusieron a la policía un 28 de junio de 1969. Así que lo mínimo que puedo hacer es al Orgullo Gay cada año y hacer un poco bulto. Que mi presencia sirva para demostrar a políticos, personalidades y gente que se considera “normal” que existimos, que estamos aquí. Y que queremos seguir estando y tener los mismos derechos y libertades que tienen ellos.

¿Que no te gusta la fiesta? ¿No te va que las musculocas y las drags subidas a carrozas bailando al ritmo de la música y con confetí? Perfecto, tienes una larga manifestación previa donde casi cualquier partido político que te respete tiene su representación. ¿Que no te va el rollo del baile y de los famosetes? Perfecto, la manifestación también tiene espacio para tu comunidad autónoma, ya que casi todas hacen mayor o menor acto de presencia. También puedes manifestarte con una pancarta tú solo. O acompañada de una amiga. ¿Que no te gusta ninguno de los actos festivos que se organizan para el ocio nocturno? Pues cuando acabe la manifestación, el lunes a primera hora puedes apuntarte a cualquier colectivo y ser voluntario o voluntaria para colaborar durante los 364 días restantes.

Pero si no nos unimos y hacemos piña, como hicieron en Stonewall, nos ignorarán, seremos ninguneados y desapareceremos. Hay muchas formas de estar presente en el Orgullo. Sólo hay que elegir la que más nos guste. Y salir a la calle. Lesbianas, salid a las ventanas. Maricones, salid a los balcones. Salgamos del armario un día más y que se nos vea y se nos oiga. Altos, bajos, musculados, gorditos, delgadas, de plano, con tacones, con cuero, en cueros, con plumas, sin ellas, con tu pareja, con tu marido, tu mujer, tus amigos, tus hijos, tu hija, tus padres, de la mano, sereno, con unas copas de más, bailando, con una pancarta, repartiendo condones o simplemente estando allí.

En Ambiente G | Un poco de Historia 1: Stonewall

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