Gays de izquierdas, o de derechas

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Entre los tópicos más tópicos que hay sobre nuestro colectivo, es que todos los gays somos de izquierdas. O mejor dicho, más que de izquierdas, del PSOE. Y además, no se si este tópico ha salido de nuestros conciudadanos heterosexuales, como el de que todos los gays somos adictos a la moda, o ha salido más bien de ciertos sectores gays, que se empeñan en difundir la imagen de que todos los gays tenemos que votar y pensar lo mismo.

Cuando, por nuestra propia naturaleza, y por ser seres humanos, y ciudadanos, antes que gays, es algo que es impensable e imposible.

Pero el pensamiento único que impera en ciertos sectores de nuestro colectivo, hace que sea inimaginable pronunciarte si no votas ya no a la izquierda, sino a cierto partido de izquierdas. Y el que lo haga, parece que es un traidor a la causa gay.

Cierto es que, sin dar nombres, hay un partido de derechas, al que por cierto, yo mismo he metido mucha caña en este mismo blog, que no ha hecho nada por nuestro colectivo, más allá de llevar al constitucional la ley del matrimonio gay. Y que cierto partido de izquierdas, cuyo presidente rige ahora los destinos de este país que se llama España, ha permitido a todos que nos podamos casar.

Pero a partir de ahí, y de nuestra orientación sexual, hay muchos más factores que podrían condicionar el voto de cualquier ciudadano gay. La política económica, la social, la política exterior, o si eres o no eres nacionalista.

Puedes ser gay, y votar a partidos considerados como de centro derecha, como puede ser el PP, o a partidos como Ciu o PNV. De hecho, puede que para muchos gays, sea más importante la construcción nacional de “su país” que cualquier otro asunto o problema que afecte a su vida.

Aspectos, que aunque a lo mejor a ciertos sectores gays les parezcan banales ante la lucha por nuestros derechos, a muchos gays les parecen asuntos de gran importancia. O a lo mejor, y eso es lo más probable, es que a la mayor parte de los gays ni siquiera les interese la política, les den igual de asco todos los partidos, y ni siquiera acudan a dejar su voto en las urnas cuando las instituciones nos convocan para elegir al gobierno de turno..

Con este post, simplemente quiero hacer hincapié en que no todos los gays pensamos, ni tenemos que pensar igual. Aunque a veces nos pueda extrañar que existan militantes en los partidos de centro derecha.

Pero precisamente, esa es la riqueza de nuestro colectivo. Y además, nuestro futuro. Si queremos la auténtica normalización, los gays tenenos que estar presentes en todos los estratos de la vida política, social y económica. Y aquí, se incluyen los partidos de centro derecha, tal y como ocurre en otros países del norte de Europa.

Una vez asegurado el apoyo de los partidos de izquierda, el siguiente paso debe ser lograr el apoyo de los partidos de centro derecha. Y esa es una labor del conjunto de la sociedad, presionando a los partidos más conservadores, pero también de los militantes gays de esos partidos, que tienen que ser valientes para cambiar las cosas internamente.

A mi modo de ver, lo que importa en estos momentos, es alejar de nosotros los estereotipos, y reivindicar la heterogeneidad de los gays. No somos clones, ni pensamos todos por igual.

Somos seres humanos, hombres y mujeres, con nuestras propias características, virtudes, opiniones y defectos. Sin más.

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