Está visto a que a los dictadores no les gusta que les señalen con el dedo. Y si así les pasa, tienen salidas de tono como ésta. El otro día, fue Mugabe, el presidente de Zimbabue, el que le espetó al primer ministro británico que se fuera al infierno.
Hoy, abandonamos África y nos vamos al este de Europa, y más concretamente, hasta Bielorrusia. Un país que cuyos dirigentes están “sufriendo” la sanciones de la Unión Europea por participar en las campañas de represión contra la oposición tras las protestas electorales en 2006 y 2010, y que ha llevado al presidente del país, Alexander Lukashenko, a decir que mejor ser dictador que gay. Y se ha quedado el tipo más ancho que largo...
Estas declaraciones las hizo el presidente de la antigua república soviética respondiendo a unas declaraciones de Guido Westerwelle, ministro de Asuntos Exteriores alemán y abiertamente gay, en las que afirmó que Lukashenko era el último dictador de Europa.
Y dicho dictador, en lugar de ofenderse por ser el último dictador del Viejo Continente, decidió arremeter contra el ministro germano atacándole simplemente por ser homosexual en los medios de comunicación de su país.
Además, el presidente bielorruso ha señalado que si finalmente se aprueban las sanciones, dará una respuesta contundente a la Unión Europea. Lukashenko culpa especialmente de la imposición de las sanciones a Alemania y a Polonia. Según Lukashenko, hay dos tipos de político, uno vive en Varsovia, el otro en Berlín. En Polonia, según el dirigente bielorruso, alguien ha dicho algo sobre dictaduras, y al escucharlo, Lukashenko pensó “mejor ser dictador que gay”.
Yo por mi parte, y desde mi humilde opinión, prefiero mil veces ser gay y vivir con la conciencia tranquila, a ser un dictador que oprime a sus conciudadanos. Y si no le gusta que se lo digan, simplemente, deje libertad a los bielorrusos para votar en libertad y para ejercer sus derechos, como cualquier hijo de vecino. Así, evitará que nadie, ni siquiera Guido Westerwelle, pueda decirle que es el último dictador de Europa.
Rita Moulins, ¡gracias por facilitarnos la noticia!
Vía I ABC
En Ambiente G I En Bielorrusia también hay gays