Ian McKellen Gay

Estamos en el mes del Orgullo. Orgullo Gay. Orgullo Lésbico. Orgullo Bi. Orgullo Trans. Orgullo, al fin y al cabo. Orgullo de ser quién eres. Orgullo de intentar ser quién eres. Orgullo de que te dejen ser quién eres. Y como cada año, cuando se acerca la semana del Orgullo LGBT+, cuando se acerca la manifestación, se alzan las mismas voces tediosas para proclamar un discurso opresor que critica y desmerece a quiénes salen a la luz.

A mi, esa marica, no me representa

Un año más, cuándo te pregunten si vas a ir a la mani dirás que a ti ese acto no te representa. Que eso son todo locas, todo plumas, todo tacones, todo osas con cuero. Que eso contigo no va. Que no tienes que ir pregonando tu sexualidad para ser respetado. Pues, cari, perdona que te diga, pero estás muy equivocada.

Porque toda esa gente te representa. Los que salen vestidos con sus pancartas y sus mensajes políticos, te representan. Los que bailan al ritmo de la batucada, te representan. Las celebridades que van en los alto de ese autobús, te representan. La bollera con tirantes, te representa. El gay descamisado en lo alto de una carroza, te representa. La trans que no se avergüenza de lo que es, te representa. Y así hasta el final de la manifestación. Tanto de la que se hace alejada de la comercialización, como la que se organiza de forma lucrativa y empresarial. Todas esas personas te representan.

No podemos consentir que, desde dentro del colectivo echemos piedras a todas las personas que hacen el enorme esfuerzo de dar visibilidad a una realidad. Huesilocas que aparecen en programas de televisión, con toda su pluma, representan un tipo de homosexual. Están plasmando una realidad, porque hay mucho gay con mucha pluma. Gays afeminados que, también forman parte de nuestra comunidad, y que su histrionismo hace más por la visibilidad que tu heteronormalización. Que sí, que te has casado, pero gracias a que esas locazas se han dejado los cuernos y los tacones en ese derecho para todos y para todas.

Musculocas que acuden a realities, también representan un tipo de homosexual. Quizás no sepan plasmar las ideas. Quizás sus discursos no sean lo más adecuados. Pero no debemos atacar ni liberar nuestros traumas en ellos. Porque las musculocas también forman parte de nuestro colectivo. Puedes no ser parte de su target sexual, puede que algunas (no todas) te desprecien por tu físico, al igual que hacemos todos y todas con otros sectores del colectivo. Como cuando en el mundo oso no ligas por delgado, cuando rechazas a alguien porque es muy mayor… algo que todas y todos hemos hecho en algún momento.

Gente rompiendo los códigos sexistas de la moda. Mujeres con ropa que se espera sea llevada por un hombre. Hombres con ropa pensada para mujeres. También te representan. Porque están siendo felices sin hacer daño a nadie. Pueden estar expresando su sexo, su sexualidad, su identidad de género o pueden, simplemente, estar divirtiéndose. Haciendo uso de un derecho básico. Ellas y ellos también te representan y están logrando romper tabues que, tú, desde tu sofá, desde tu cuenta de Twitter, quejándote de lo mamarrachas que son, no estás logrando.

No olvidemos que durante el resto del año, muchas personas son perseguidas (en mayor o menor grado) por no seguir la norma establecida por una sociedad que tiene que cambiar mucho todavía. Y que nosotras y nosotros, desde dentro, tenemos que ir cambiando esa sociedad. Así que si eres de esas y de esos que vive su sexualidad sin llamar la atención, pasando desapercibido, no lo dudes, únete al Orgullo.

Porque no te van a juzgar por vivir tu sexualidad de forma diferente. Al revés, vas a ser recibido conlos brazos abiertos, por aportar una forma diferente de vivir el amor. Porque bajo la bandera del Orgullo caben muchos colores, tantos como formas de amar. Y de paso, aprende la lección. Recibe con amor y con orgullo a quiénes viven su sexualidad, su identidad, su género, su amor de forma diferente a la tuya. Piensa que, como decían en La Bola de Cristal, solas no podemos, con amigos, sí.

En Ambiente G | Los gays sin pluma son más homófobos


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