
Ricky Gervais es un genio, vulgar en muchas ocasiones, excesivo más aún, absolutamente flemático, actor, director, escritor, productor y músico, es conocido en el Mundo del Espectáculo desde hace muchos años, pero de hace unos pocos acá, se ha popularizado aún más por sus excesos durante las presentaciones sucesivas de los célebres Globos de Oro.
Su humor, más consensuado de lo que se cree y tan rompedor como esperan aquellos que pagan para subir los colores y los calores a muchos, es parte del disfraz profesional del cincuentón británico, que en realidad, tras su ácida apariencia esconde una personalidad dulce y solidaria. Además este soltero, aunque no solterón ya que convive desde hace años con la escritora Jane Fallon, adora a los niños, pese a no tener intención aparente de tener los suyos propios, habiendo creado para ellos una colección de cuentos titulada ‘Flanimals’ protagonizada por animales de colores y formas imposibles.
Su conciencia social se extiende además a la Comunidad LGBT. Su lista de amigos en este colectivo es grande y su pasión por los pequeños y su sensato hartazgo frente a la Homofobia, especialmente cuando viene entregada por ‘las manos de Dios’ le ha hecho declarar hace unos días, durante una entrevista concedida a Piers Morgan, de la CNN, que decirle a los niños que los gays irán al Infierno, es Abuso de Menores.
Y lo dice muy en serio, y sobrado de razón. Jugar con la inocencia de los niños para manipular sus conciencias hasta la perversión extrema, sea mediante manipulación física o mental, es absolutamente abominable porque, en efecto, tal como Gervais dice, es por definición, y me vais a permitir que lo repita elevando la voz, o sea en mayúsculas, ABUSO DE MENORES.
Gervais, que se considera ateo, (’Cuéntame la razón por la que no crees en otros dioses y esa es la razón por la que no creo en el tuyo‘, ha dicho con estimulante sentido común), asegura que no tiene absolutamente nada en contra de la gente que cree en Dios, si eso les hace ser mejores personas haciendo el bien en Su nombre, así como concuerda, lógicamente, en que nadie elige ser gay o hetero.
Obviamente las declaraciones de Gervais han traído consigo la polémica, algo a lo que el genial showman está más que acostumbrado. Razón de más para tomárnoslo aún más en serio.
Vía I Entertainment