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Tacones

Visto lo visto con el post de Susana del pasado viernes, he intentado ponerme en la piel de muchos de los lectores y lectoras que nos comentan y ver la otra cara, el otro lado, la acera de enfrente, respecto al Orgullo, las manifas y demás actos.

Así que lo he llevado a los sectores de mi vida que más controlo: la música y los cómics. En mi casa, además de saber que soy gay, saben que soy un ferviente comprador de música. Mi madre ha recogido muchos de mis pedidos Amazon Reino Unido (cuando no había gastos de envío). Mi padre me ha preguntado una y otra vez la utilidad de tanto CD, CD single, single en vinilo, picture vinyl, DVD y Bluray.

En mi casa saben que he vivido el fenómeno fan de las Spice Girls y que soy un fanático a ultranza de Kylie Minogue. Saben que hago colas de más de 10 horas o aguanto bajo la lluvia por verla de cerca en sus conciertos. Que me gasto más dinero del decentemente permisible en merchandising inútil. Ahora bien, cuando mis padres ven en las noticias a personas que viven el fenómeno fan, no piensan que yo soy como esos fans que salen por la tele. Cuando yo fui, allá por el 97 a ver la gira Spice World, mi madre sabía que yo no era como las fans de Take That.

Mis padres saben que lo que sale por la tele no es lo que tienen en casa. No temen porque su hijo sea un histérico que se escribe el nombre de sus ídolos en la frente. A mi este vídeo de las fans de Take That no me representa. Yo no soy este tipo de fan. Pero estas fans existen (a día de hoy se pueden ver fans de One Direcction, de Justin Bieber o de Lady Gaga). Pero hay fans así. Y sinceramente, no me importa que salgan en los medios. No me ofende ni me rasgo las vestiduras. Es otra forma de vivir el fenómeno fan musical.

Lo mismo pasa con los comics ¿Acaso los comics son todos para niños? No. De hecho, la gran parte de lo que tengo en casa, no se lo dejo a mi sobrino ¿Ir a una convención de cómic te convierte en un nerd de gafa de pasta, pelo lacio y granos pajeros? No ¿Ir a salones de manga te obliga a ir disfrazado de algún personaje de cómic o videojuego, gritar como una japonesita loca en un concurso de gritos o ser un loco de los karaokes de las sintonías de tu serie u OVA favorito? Pues mira, tampoco. Pero hay gente que disfruta mucho viviendo así el salón del manga ¿Me da eso derecho a criticarles, insultarles o menospreciar lo que hacen? No. Ninguno. Es su forma de vivir el manga.

Mis padres saben que lo que sale por la tele no es lo que tienen en casa. Lo mismo me pasa con mi padre. Sé que es un forofo del Huesca y que vive con pasión los colores de su equipo. Pero también sé que cuándo la S.D. Huesca gana o subió de categoría, mi padre no se convirtió en un energúmeno que quemaba contenedores ni estuvo hasta las tantas de la mañana en la calle festejando la victoria de su equipo.

Pasa lo mismo con el Orgullo. Mis padres ven las noticias y cuando ven las carrozas, las manifestaciones, las muestras de diversidad y no se escandalizan. Ellos saben lo que tienen en casa y saben que lo que sale por la tele es sólo una parte de un todo. En los medios de comunicación se busca captar la atención del lector, oyente o televidente. Por eso buscan a la fan de Take That que más grita o al gay con más plumas.

Si no nos gusta el Orgullo que se muestra en la pequeña pantalla, sería más conveniente salir a la calle, unirse a esa muestra de diversidad y demostrar que hay más tipos de homosexuales celebrando con orgullo lo que son. O apagar la tele.

Que además de las locazas que tanto se critica y que, teóricamente, no nos representan, hay personas de todo tipo. Que hay altos, delgados, gordos, con más pelo, menos pelo… pero evitemos etiquetarnos de “normales”, de creernos que sólo lo alienado, lo establecido por una sociedad heterosexual es lo correcto.

Recordemos siempre, tengamos muy presente siempre, que las revueltas de Stonewall, que a día de hoy seguimos conmemorando porque aún no tenemos los mismos derechos que el resto, las iniciaron jóvenes chaperos, travestís y drags que plantaron sus tacones y defendieron lo que creyeron justo. No permitamos que ese espíritu muera. Hagamos de ese espíritu un sentimiento diverso, sin límites, sin barreras, sin tapujos… y sin piedras lanzadas sobre nuestro propio tejado.

En Ambiente G | ¿Crees que el Orgullo Gay no te representa? ¿Estas seguro?

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