Rey_Jackson

Para la última de las generaciones era un loco, un millonario excéntrico cargado de deudas, una máscara imposible tras gafas de sol perennes e indisimulable peluca, una aparición enclenque pasto constante del amarillismo, una vieja gloria cuyos méritos se os escapaban. Para los que hemos vivido unos 20 años más, Michael Jackson es el Rey del Pop, un auténtico genio que revolucionó la Industria de la Música en los años 80.

Tras haber nockeado la industria del disco junto a sus cuatro hermanos varones con los Jackson Five, rompió todas las espectativas posibles con ‘Thriller‘, el disco más vendido de la Historia, que hizo de él un fenómeno sociológico inaudito hasta entonces, pasando a ser el mayor icono musical masculino del último cuarto del siglo XX.

A los 50 años, a pocas semanas del que iba a ser su retorno a los escenarios con varias decenas de conciertos en Londres, aparentemente un infarto provocado por una medicación contra el dolor, ha terminado con la vida del genio. Su ambigüedad sexual que fue constante motivo de rumores y por otro lado su extrema fragilidad, me bastan como excusa para dedicarle esta despedida en AmbienteG. Ojalá a vosotros no os parezca un motivo demasiado osado.

Michael Jackson el más débil, físicamente, y como se demostró más tarde, anímicamente también, de sus hermanos. Siempre fue el centro de atención de su familia de artistas, comandados por un padre severo obsesionado con llevar a la gloria a sus chicos. De los ‘Five‘, Michael fue la principal atracción. Consciente de ello, decidió comenzar su carrera en solitario con ‘Off the Wall‘, una portentosa fusión de funk, pop, soul, soft rock, R&B y jazz, bajo la sabia batuta de Quincy Jones. El mito comenzó a hacerse imprescindible.

Tres años más tarde, ‘Thriller‘, de nuevo mano a mano con Jones se convirtió en un auténtico fenómeno sociológico internacional que despertó en muchos una casi irracional locura. Una producción riquísima con mezclas maestras y varios canciones que son ya clásicos imprescindibles de la música moderna como ‘Billy Jean‘, ‘Beat It’, ‘The Girl is Mine‘ o ‘Thriller‘, cimentaron junto a un videoclip legendario la grandeza de un disco que vendió más de 100 millones de copias y pulverizó el récord de Grammys, alzándose con ocho galardones.

Bad‘ cerró el capítulo de la trilogía prodigiosa de Jackson en solitario. Y su siguiente álbum, ‘Dangerous‘, primero sin la colaboración directa de Quincy Jones, incluye la que está considerada la última gran canción de Jackson, ‘Black or White‘, que pasó a ser su single de mayor éxito desde ‘Billy Jean’.

Sin embargo, a partir de ‘History‘, la capacidad de ‘magisterio‘ de Jackson fue perdiendo su buen criterio. Una serie de escándalos legalmente infundados y un peculiar matrimonio con la hija de otro Rey, Elvis, comenzaron a erosionar a Jackson el cantante hasta pasar a ser, de lejos, una sombra de sí mismo bajo la pesada carga de su corona.

Michael Jackson nunca estuvo a gusto con la fama, ni consigo mismo. Jackson el hombre, comenzó a disfrazarse desde antes incluso de ‘Thriller’, en Jackson el personaje.

A comienzos de los 80, el amarillismo popular comenzó a decir que Jackson se decoloraba la piel para parecer blanco. El amarillismo tiene sus cimientos en la estupidez más soberana. El Vitiligo, una enfermedad degenerativa en la que los melanocitos (responsables de la pigmentación de la piel) mueren, comenzó a hacer estragos en la epidermis de Jackson, obligando a este a un más intenso proceso de ‘camuflaje’, mediante el uso de espesísimos maquillajes y pelucas. Los efectos secundarios de esta enfermedad acabaron minando extraordinariamente la salud del ídolo, afectando seriamente al bazo, el hígado, el riñón y el páncreas, aparte de generarle dolores abdominales, cefaleas y depresión.

A su fragilidad física se le unieron cada vez más, pánicos generados por el trauma de una infancia inexistente. Ambos factores fueron alejando cada vez más a Jackson de los escenarios, hasta un reencuentro con los mismos que en breve se iba a volver a producir.

Su muerte no sólo deja tres huérfanos directos, sino a millones de almas que bailamos y enloquecimos con la asombrosa genialidad de una voz y un bailarín magistral que enseñó al Mundo a caminar sobre la Luna, en nostalgia suspendida. El Peter Pan que jamás encontró su camino de vuelta a Nunca Jamás, el frágil creador apaleado dejará de sufrir, al menos en vida, la persecución carroñera de los que hicieron de su extrema sensibilidad, carne picada.

Vayas donde vayas ahora, o estés donde estés, Michael, despojado de un cuerpo enfermo y de las pesadas losas de este Mundo, Just Beat It.


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