
Esta es una de esas historias que humanizan a la realeza y la acercan a la gente. Parece ser que un empleado gay de la Casa Real Noruega tuvo gemelos con su pareja a través de una madre de alquiler. Los niños nacieron en la India y por problemas burocráticos ninguno de los padres pudo asistir a los bebés al poco de nacer.
Como los niños iban a quedarse solos, la Princesa Noruega Mette-Marit, armada con su pasaporte diplomático que le garantiza el acceso al país sin dar explicaciones, voló a Nueva Delhi y estuvo en el hospital cuidando a los recién nacidos hasta que un familiar de los pequeños consiguió el visado y pudo reemplazarla.
La Princesa Mette-Marit no alertó a las autoridades indias de su presencia y en el hospital pensaron que se trataba de una niñera contratada por la pareja gay. Además la Casa Real Noruega no dio ninguna explicación de la ausencia de Mette-Marit de los eventos oficiales que tenía programados.
Cuando se ha descubierto el viaje de la Princesa a la India, Mette-Marit ha dicho:
A veces la vida te presenta situaciones con pocas soluciones buenas y esta era una de ellas.
Para mi eran dos bebés solos en un hospital de Nueva Delhi. Yo podía viajar y quería hacer lo que estaba en mis manos.
Aunque las Casas Reales europeas sigan queriendo parecer frías y distantes, es agradable que se filtren noticias que humanizan a sus miembros.
Vía | Yahoo News