
A todo el mundo le gusta Rachel Maddow. Es inteligente, rápida, tiene un sentido del humor fabuloso y sobre todo es auténtica. Su imagen no es para nada la de una presentadora de temas políticos y ‘serios’, parece lesbiana, lo es y habla de ello sin tapujos; viste como un adolescente algo nerd y admite públicamente que más allá de su trabajo sólo sabe hacer cocktails…
Pero los gays tenemos más razones para admirarla: es la persona que más está regañando a Obama por no ‘arreglar’ el matrimonio gay en Estados Unidos, y no deja pasar ninguna ocasión para hablar a favor de los gays.
En una reciente entrevista –el vídeo al final- Rachel Maddow habla sobre su salida del armario y dice estar contenta de haber hecho pública su sexualidad de inmediato, aunque lamenta haberse dado cuenta tan tarde –tenía 17 años-. Pero posiblemente lo más significativo es cuando dice:
Es mejor estar fuera que dentro del armario, sobre todo en términos de calidad de vida y en términos de lo que es éticamente correcto para tu comunidad. Para los otros gays es mejor que estés fuera del armario. Cuanta más gente fuera mejor. Esto es lo único que animo a hacer a cualquiera, y ciertamente yo lo vivo así.
Si alguien puede cambiar el concepto que todavía tienen algunos sobre los gays es gente como Rachel, con su poder de comunicación y sus ideas claras.