
La asociación Ójala ha realizado un informe sobre la prostitución masculina en la provincia de Málaga, un tipo de prostitución del que prácticamente no se habla en los medios de comunicación.
La Asociación Ójala, consciente de este “olvido”, lleva tres años trabajando en un programa de atención a la prostitución masculina en esta provincia andaluza.
Gracias a este informe, Ójala ha podido elaborar un perfil del hombre que se dedica a ejercer la prostitución, con el objeto de tener un mayor conocimiento de este fenómeno.
Según este informe, el pefil del conocido como “chapero” es el de un inmigrante de entre 20 y 25 años, latinoamericano, del Este de Europa o de origen árabe, y sin recursos.
Y aunque la mayor parte de estos hombres son gays, también existen heterosexuales que se dedican a esta actividad.
El motivo por el que se dedican a ejercer la prostitución está claro: se prostituyen por necesidad, ya no para subsistir ellos mismos, sino que en muchos casos han de enviar dinero a sus familias.
Además, muchos de ellos han tenido que emigrar precisamente por su homosexualidad, al ser perseguidos en sus países de origen.
Ójala tiene localizados en torno a 120 hombres que se dedican a esta actividad, principalmente en la propia capital y en la Costa del Sol.
Uno de los aspectos “postivos” que arroja el informe es que contra lo que sí que sucede en la prostitución femenina, en la masculina no se han detectado mafias que los controlan y explotan, al menos en la provincia de Málaga.
Según el informe, los clientes se comunican a con los chaperos a través de los anuncios publicados en medios de comunicación, a través de los pisos autogestionados por los propios chaperos, o en los bares y saunas especializados.
La Asociación Ójala se dedica a informar y asesorar a estos hombres que se dedican a la prostitución, facilitándoles medios de protección contra el Sida, y su acceso a las pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual.
Vía l La Opinión de Málaga

