
Mientras la canciller alemana Angela Merkel impone sus criterios en materia económica, en medio del desencanto de sus propios votantes, el principal partido de la oposición alemana, el SPD, está posicionándose para tratar de desbancar del poder a la mujer más poderosa de Europa, que gobierna en la actualidad en coalición con los liberales de Guido Westerwelle, político germano abiertamente gay.
En los últimos días, los socialdemócratas alemanes han celebrado una conferencia nacional en Berlín en la que han marcado sus políticas para los próximos años, y en especial, para las próximas elecciones del 2013. Y en el marco de esta conferencia, el PSD germano ha apoyado el matrimonio entre personas del mismo sexo por primera vez. Un apoyo que ha sido aprobado por unanimidad, y que incluye además las adopciones gays conjuntas.











