
Hay noticias sobre las que nunca querría escribir. Son temas tristes, y que me ponen de mala leche en el mejor de los casos. Pero por otro lado, también considero que es bueno que todos conozcamos que por ahí pulula gente sin escrúpulos de mente obtusa que siembra el odio a diestro y siniestro quizás para sentirse mejor, o para tapar algún secreto oculto del que se avengüenza.
Este es el caso de un pastor estadounidense, que decidido a salvar el mundo, ha lanzado a los cuatro vientos su proclama: Encerrad a los gays, y dejad que se mueran… Las salvajes e incompresibles recomendaciones las realizó el pastor Charles Worley en una iglesia baptista de Maiden, en Carolina del Norte.











