Hace unos días ví un enlace en Facebook sobre las ventajas (para chicas) de estar saliendo con un señor veinte años más joven. Entre las ventajas, resumiendo: Tendrás un sexo 10, se mantendrán tus ilusiones intactas, vida social y ganas de divertirse, tendrás más ganas de cuidarte, más cariñosos y espontáneos, admirará tu experiencia y tus conocimientos, le fascinará tu seguridad, sexo improvisado…
Desde hace años, sin pretenderlo, tengo fama de asaltacunas y juro que es mentira. No porque no me líe con gente que aún vaya apurándose con los exámenes en la Universidad, sino porque más que asaltar yo, tendría que ser a ellos a quienes tendrían que acusar de asaltageriátricos, sea porque siempre he sido muy pasivo para ligar, aunque luego pase a ser muy activo cuando la ocasión la pintan ‘calva‘, sea porque me da cargo de conciencia, aunque luego me puede la poca vergüenza, dejarme meter mano por alguien más joven que mi hermano el pequeño o que mi sobrino el mayor.




