
La homofobia en el fútbol es un hecho, a pesar de las distintas campañas puestas en marcha para tratar de sacarla de los estadios, y de la más que segura presencia de jugadores gays armarizados.
El último ejemplo nos llega desde Alemania, a causa del papel que ha jugado la selección germana en el Mundial de Sudáfrica, en el que la Selección Española se hizo con el título, entre los aplausos generalizados del mundo. El caso es que el agente del jugador Michael Ballack, Michael Becker, que ha declarado en el diario Der Spiegel que la selección alemana ha jugado como una pandilla de gays.
Según el agente, los jugadores de la selección han abandonado la dureza y el juego fuerte que siempre ha caracterizado a la selección germana, provocando que Alemania perdiera en el decisivo partido contra La Roja. En este sentido, Becker ha afirmado que el nuevo estilo de juego de Alemania, más ligero y elegante, es símbolo de esta homosexualidad.









