
Hace apenas unas semanas, con la muerte de Daniel Zamudio, parecía que todo Chile era un hervidero contra los homófobos intolerantes y que las cosas podían comenzar a cambiar. Pero al final, con el tiempo todo se olvida. Y aunque el tema de la censura de una serie de dibujos animados parezca una tontería en comparación con el fallecimiento de Daniel, la verdad es que el rechazo o la ocultación de cualquier rastro de la homosexualidad es parte intrínseca del problema.
Y lamentablemente, eso es lo que pretenden algunos aquí, en Moscú, o en la Patagonia: la desaparición de cualquier cosa que pueda recordar que los gays existimos. Volviendo al país con el que comenzaba el post, y en relación a la censura de cualquier rastro de homosexualidad en la sociedad, en Chile dos cadenas han censurado una serie de animación por contener escenas lésbicas.




