Portia de Rossi ha empezado a dar las entrevistas sobre su autobiografía, titulada ‘Unbearable Lightness’, en la que con toda sinceridad habla de la vergüenza y la culpa que sentía por ser lesbiana, lo que la llevó a tener graves problemas de desordenes alimenticios.
Portia de Rossi admite que todo el problema empezó con su carrera de modelo a los 12 años y que se agravó al llegar a Ally McBeal. Portia habla con franqueza de sus desordenes alimenticios y admite que, cuando se cambió su nombre de nacimiento, Amanda Rogers, por Portia de Rossi ya lo hizo porque no se sentía del todo bien con ella misma.
Portia admite que permanecer en el armario y esconder a toda costa su atracción por las mujeres acabó por desmoralizarla. No se atrevía a dar entrevistas por miedo a que le preguntaran por ‘su novio’ y la forma en la que hundieron la carrera de Ellen DeGeneres –la única actriz fuera del armario en aquel momento y su actual esposa- hizo que el miedo a ser sacada del armario la consumiera.



