
Entre escándalo y escándalo, al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, le gusta soltar perlitas para recordarnos a los sufridos ciudadanos de este mundo que existe, y que tiene un sentido del humor pésimo.
El último de sus escándalos tiene que ver con líos de faldas. En concreto, con las faldas de una menor marroquí conocida como Ruby Robacorazones que supuestamente participó en las fiestas del primer ministro italiano. Para más señas, la menor fue liberada de una comisaría milanesa donde estaba detenida por robo, tras una llamada realizada curiosamente desde la sede de la presidencia del gobierno italiano. La llamada, parece ser que fue realizada por el propio Primer Ministro, quien explicó que la marroquí era la sobrina del líder egipcio, Hosni Mubarak.
Y Berlusconi, en lugar de achantarse, tal y como nos tiene acostumbrados, saca su habitual chulería a pasear. Ayer mismo, Il Cavaliereexplicó durante su visita a una feria de motos en Milán que “desde siempre trabajo sin parar. Si alguna vez me ocurre que miro a la cara a una chica guapa… mejor que ser gay“.




