
En algún lugar, por encima del arcoiris, hacía arriba, hay una tierra de la que oí hablar una vez en una canción de cuna.
No debemos olvidar que hay quien, hace 40 años, encontró el inicio de este arcoiris. Y que empezaron, a golpe de tacón, a intentar llegar al otro lado. A esa tierra. Nadie dijo que el camino de baldosas amarillas fuera a ser fácil.
Pero amigos no te faltaran. Unos con barba y peludos. Otros más musculados. Otros auténticos descerebrados.
También hay malvadas brujas que por el camino intentaran que no seas feliz, te mandarán sus peores deseos, te impedirán ser feliz y enviaran sus ejercitos de ladillas, para que no puedas disfrutar del sexo. Pero a esas brujas, con un buen chorro de leche, se las mata.


