El Arzobispo de Oaxaca (Mexico), José Luis Chavez Botello, la ha vuelto a liar con sus declaraciones. Aprovechando un discurso emitido con motivo del Día de la Madre, que allí se ha celebrado una semana más tarde que aquí, se ha ensañado con los homosexuales tirando de artículos ya manidos, utilizados hasta la saciedad y que todos conocemos de sobra, añadiendo ahora una cuestión de “limpieza”. Según él, por ser homosexuales somos sucios, ya que a nadie limpio le gustaría ser homosexual:
Porque a ninguna mujer limpia y honesta le gustaría ser lesbiana, a ningún hombre limpio y honesto le gustaría ser homosexual. Toda persona que de manera objetiva y serena aprecia su cuerpo [...] entiende la grandeza de su cuerpo y su misión. Dios no se equivoca, nacimos con un sexo y una misión.




