
Esta es una de esas noticias que hacen que se me abran las carnes. Otro adolescente se ha suicidado tras sufrir acoso homófobo, en este caso en Austria. El chaval se llamaba Joel Horn, y vivía en la localidad austriaca de Velden, acosado por otros compañeros que lo acusaban de ser gay en el colegio y a través del Facebook.
Aguantó durante meses las humillaciones y los ataques, hasta que sus “compañeros” colgaron un montaje de porno gay en el que el aparecía la cara del muchacho. Y fue entonces cuando, según su madre, Joel acabó tirándose a las vías del tren con tan sólo 13 años.
Poco queda más que decir a una noticia como esta, más allá de que nos aleja de las frías estadísticas sobre suicidios de adolescentes al poner un nombre y un apellido a la víctima, y de que supone un nuevo toque de atención sobre la situación que están sufriendo muchos adolescentes, presionados por un entorno cruel que a veces no sabe comprender las diferencias.
Vía I Telecinco








El cómico británico

