
Un clásico en el cruising del mundo es gay son los urinarios.
Da igual que sean de una cafetería, de una estación de tren, de una discoteca o de un parque público, cualquier baño puede ser un buen lugar para conocer a alguien. Seguramente no será el amor de tu vida, pero será un polvete agradable.
Quieras que no, es inevitable echar una miradilla. Ya sea para ligar, para ver si el tipo te interesa o para comparar. Y es que los hombres, sin importar su orientación sexual, somos mucho de comparar nuestra zona genital.
Los heteros, para estas cosas, son más discretos, claro. No vaya a ser que haya malosentendidos. Por eso cuando un hetero se fija con tanto detalle en el miembro viril de otro hetero lo mínimo que haces es levantar la ceja con cara de marica mala pensativa.
Así ha sido como un famoso DJ australiano llamado Kylie Sandilands afirma haberle visto la colica al icono gay británico David Beckham. Y ha hablado muy bien.


Érase una vez una funcionaria de prisiones de la cárcel de Palma que, el pasado viernes, decidió ir al aseo de señoras. Cuando iba a entrar, de éste salía un preso subiéndose la cremallera del pantalón. La funcionaria, sorprendida y con la mosca detrás de la oreja, entró al baño y, para su estupor, se encontró con que otro compañero funcionario estaba allí dentro.


Cosas curiosas que pasan, como que sin haber hecho nada malo, te declares culpable y después te tengas que arrepentir públicamente de haberlo hecho (el declararte culpable, se entiende). El senador conservador republicano por Idaho, USA, Larry Craig fue detenido por “conducta lasciva” en junio pasado en el aeropuerto de Minnesota. Ahora sale para declarar las palabras del titular de este artículo: “no soy gay, ni nunca lo he sido”. 
