
Bajaba esta mañana a trabajar, a toda prisa, como todas las mañanas, cuando me he encontrado con un conocido que viene de vez en cuando a realizar gestiones al lugar en que trabajo.
Total, que cuando voy de camino al trabajo, suelo ir zombi, así que el hombre me ha comenzado a contar que iba a misa, ya que hoy es miércoles de ceniza.
A continuación, y dado mi empanamiento mental de esas horas de la mañana, y viendo que le escuchaba, el hombre ha seguido hablando, pasando de la tradición del miércoles de ceniza, a lo perseguidos que se encuentran los católicos practicantes en este mundo en que vivimos.
Y no se como, el hombre se ha pasado de hablar de religión al terrorismo, y a lo rápido que salen los terroristas de la cárcel.
Un tema que le ha llevado a su vez, al tema de la cadena perpetua, y a los violadores y a los enfermos que abusan de niños o niñas de corta edad, una gente a la que deberían “capar” para evitar que cometieran nuevamente esos crímenes cuando salieran de la cárcel tras haber cumplido condena.











