Hace unos días, todas las primeras páginas de prensa, bailaron entre el morbo de baratillo y el drama insostenible, cuando un par de futbolistas, sin pedir permiso a la audiencia, se rindieron cariño. Las agencias de noticias son tan raquíticas llenando titulares que una dulce foto entre dos amigos se convirtió en carroña para las hienas. Las que habiendo encontrado en la autopista de la información una fuente inabarcable para derramar la mala leche en comentarios que requieren a menudo un buen repaso de corrector ortográfico y correctivo tolerante.
En el 2010 lo único que ha avanzado notablemente con respecto a lo que siempre ha habido es la tecnología. La sociedad sigue tan avanzada, aunque pretenda ser tan sofisticada, como el corcho de un alcornoque. En el género humano, los idiotas, o hacen más ruido que la mayoría o hacen palidecer tanto con su vocerío a los que no lo son, soltando, entre otras perlas, que la ternura entre hombres es mariconeo. Y van los titulares y se lo creen.












