
Supongo que todos recordaréis al juez Ferrín Calamitá.
Aunque como no es menos cierto que a un caballero como este es mejor olvidarlo, os recordaré que este fue aquel juez que bloqueó “supuestamente” la adopción de una niña por parte de la esposa de la madre.
Aunque no hoy no lo traemos hasta Ambiente G para contaros que ha vuelto a las andadas.
El juez es nuevamente noticia gracias a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, quien ha solicitado a la Sala de lo Civil y Penal que el juez sea condenado a 18 años de inhabilitación de sus funciones al ser considerado culpable de un delito de prevaricación.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el juez cometió el delito de prevaricación con el agravante de “actuar movido por animadversión hacia la orientación sexual de la adoptante y de la madre biológica”.










