Demasiado a menudo el Congreso de los Diputados parece un patio de viejas gallinas con muy mala uva, por decirlo de un modo fino. No descubrimos nada nuevo ni a pocos nos consta que el insulto fácil acompañado de la sopa boba, son la máxima adicción de un porcentaje alto de políticos.
Pero no nos salgamos mucho del tiesto y vayamos a por la noticia. Hoy, durante el primer turno de intervención de Mariano Rajoy en el Debate sobre el Estado de la Nación, entre los intentos de romper el aplausómetro de unos y los abucheos de los otros, de entre los bancos socialistas provino una voz que tuvo que dejar a más de uno pálido. El gritón, el diputado catalán Joan Canongía. El grito, dirigido a Rajoy: ‘maricón’.








