
Los jóvenes americanos de los años 50 fueron muy afortunados. Y no me refiero a los que asistían a las fiestas en la piscina de Rock Hudson, no.
Sino a los que pudieron ver este aleccionador vídeo que tenéis después del salto, realizado por Sid Davis, que no se quien coño es, pero no veáis la retranca que tiene.
Por retranca no quiero decir que tenga dos trancas, no. Me refiero a la manera en que con su monótona y ronca voz narra el terrible peligro al que un joven americano está expuesto: los terroríficos homosexuales.
El vídeo cuenta la historia de Jimmy Burns, un joven jugador de Baseball de flequillo repeinado y shorts a la moda, que hace auto-stop para llegar a casa.











