Esta es una de esas noticias que circulan por la red que no dejan nunca indiferente. Un ciudadano francés, Didier Jambart, de 51 años, casado y padre de dos hijos ha presentado una denuncia contra GlaxoSmithKline, una de las compañías farmacéuticas más importantes del Mundo, con doble sede en Gran Bretaña y Estados Unidos, fabricante, entre otras, de ‘Requip’. ¿El motivo? Según Jambart, tal medicamento le volvió gay.
El origen de esta historia es ciertamente desgraciado. A Didier le diagnosticaron Parkinson en 2003. Desde entonces y durante dos años, para aliviar los síntomas de tan terrible enfermedad, comenzó a tomar dicho medicamento, con imprevisibles efectos secundarios. Se volvió adicto a las apuestas por internet, perdiendo de esta forma los ahorros de la familia y llegando a robar para saciar su hábito. Además, le entró un apetito tremendo por el sexo gay, ‘vendiéndose’ por la red vestido de señora.









En EE.UU. se ha montado un pijostio de agárrate y no te menees con este caso que yo he titulado “El caso Breedlove”, o el “Breedlove Gate”, nada más que para aprovechar las implicaciones sonoras y semánticas del apellido de uno de los implicados.
