La pederastia no es una opción
En España, la apología del terrorismo es ilegal, pintarle bigotes al Rey en un sello de correos y enviar la carta, también lo es, y si un señor se mete en tu casa para robarte o algo peor, te defiendes y lo hieres de algún modo, la justicia te hace pasar a tí por culpable y a él por víctima. Sin embargo, la apología de la pederastia no es en absoluto un delito. No has leído mal. Lo creas o no, no lo es.
Esto viene a cuento por un artículo aparecido en la edición digital de hoy del periódico La Razón, publicación de la que no soy precisamente seguidor, pero a la que me uno en la denuncia de este perverso vacío legal que responde a una lógica que se anula a sí misma. Según el artículo, numerosos foros y blogs de internet florecen, esquivos a una acción policial que a menudo se ve con las manos atadas para cerrar la boca a unos señores a los que los jueces no pueden hacer callar, y que lanzan proclamas como la petición de la creación de gabinetes de abogados especializados en pedofilia para ‘defendernos de la intolerancia social y de la represión del Estado, al igual que los que existen para la comunidad homosexual’.





En EE.UU. se ha montado un pijostio de agárrate y no te menees con este caso que yo he titulado “El caso Breedlove”, o el “Breedlove Gate”, nada más que para aprovechar las implicaciones sonoras y semánticas del apellido de uno de los implicados.



