
No es la primera vez que hablamos en Ambiente G de las clínicas ilegales que pretenden curar la homosexualidad, en una moderna y cutre versión de la quimera de la piedra filosofal medieval que buscaba convertir los metales vulgares en oro.
Y a pesar de que las autoridades del país no es que sean demasiado proclives a aumentar los derechos LGBT, sí que es cierto que en este caso están haciendo su trabajo, ya que el Gobierno de Ecuador ha cerrado 30 clínicas para curar la homosexualidad en el primer semestre del año.
Aún así, y a pesar de estas clausuras, todavía queda mucho por hacer. Las organizaciones LGBT del país creen que podrían tener sus puertas abiertas en torno a los 200 centros en los que se trata la homosexualidad como si de una enfermedad se tratara.







