Las figuras de sus hermanos mayores se engrandecieron con sus respectivos asesinatos, que marcaron por muchos motivos las décadas siguientes en la sociedad estadounidense, pero la presencia icónica y el carisma ‘jamesdeaniano‘ de Robert y la presidencia algo naif pero ilusionante de JFK tendrán que ser medidas a partir de ahora, justamente, con el legado de su hermano pequeño. Las casi cinco décadas en el Senado de Edward Kennedy, fallecido ayer a los 77 años, dieron de sí un riquísimo fruto que a muchos toca revalorar.
En lo que a nosotros se refiere, un humilde homenaje a su persona desde los pixels de Ambiente G está más que justificado. Su lucha por los derechos de la Comunidad LGBT en Estados Unidos fue permanente incluso desde mucho antes que esto se pusiera de moda.



