
El 21 de Julio de 2001, en la discoteca Eibisí de Granollers (Barcelona), ocurrió un hecho de lo más curioso y repugnante. Resulta que tres Drag Queen, que trabajaban como animadoras en la discoteca y la novia de una de ellas, practicaron una felación a un joven de 18 años sin su consentimiento.
La defensa presentó una prueba pericial, con la presencia de una psicóloga, para intentar así demostrar la imposibilidad de que el joven hubiera podido tener una erección y que posteriormente eyaculara, habiendo estado inmovilizado y en una situación violenta. Esto demuestra, según la defensa que no hubiera podido ocurrir el suceso sin que hubiera colaboración por parte del joven.
Sin embargo, la sentencia del Supremo no ha tomado en consideración la petición de la defensa y condenó a los cuatro procesados por un delito de agresión sexual y les obliga a indemnizar con 12.000 euros a la víctima.
No sabemos lo que realmente ocurrió, pero no deja ser francamente raro. ¿Por qué cuatro contra uno?
Vía | Noticiasglbt.com


