
En su edición de ayer, el diario barcelonés La Vanguardia informaba que la Fiscalía iraní pedía la pena de muerte para Husein Derajshan, el bloguero más influyente de Irán. Y no imaginéis que este hombre es un temible asesino. Simplemente, es un bloguero que lleva 22 meses en prisión, acusado de antirrevolucionario por instar a sus compatriotras a abrir sitios en internet desde los que luchar contra el régimen del presidente iraní Ahmadineyad. Y por ello, la justicia iraní lo quiere condenar a morir en la horca.
Un presidente que está llevando a Irán hacia el fascismo más terrible, en un país que ha ejecutado a nada más y nada menos que a 4.000 personas por el mero hecho de ser gays. Aunque de eso, lamentablemente, no hablen nunca los grandes medios de comunicación, ni esté en la agenda de los políticos más importantes del mundo.

La asociación homosexual 


