
Nunca Italia fue filmada con un cromatismo tan espectacular y elegante desde ‘Locuras de verano’ de David Lean. Anthony Minguella, productor y director impropio de estos tiempos, prematuramente fallecido a consecuencia de un desafortunado proceso postoperatorio, después de haberse bañado en oro con la multipremiada ‘El paciente inglés‘ y antes de regalarle a su actor favorito, Jude Law, dos de las mejores películas de su carrera, ‘Cold Mountain‘ y ‘Breaking and entering‘, le hizo coprotagonista de ‘El talento de Mr. Ripley‘, encarnando al objeto de la admiración y el deseo de Tom Ripley, uno de los personajes más desasosegantes de la literatura del siglo XX.
Basado en el primero de los libros que sobre el personaje de Tom Ripley, escribió a lo largo de su vida la novelista norteamericana Patricia Highsmith, bisexual para más señas, esta segunda adaptación cinematográfica del libro (la primera tuvo a un joven Alain Delon encarnando a Ripley en ‘A pleno sol‘ de René Clément), supuso un escalón más arriba en la filmografía del comprometido Matt Damon, que se vió rodeado por un espectacular reparto, con Law, Cate Blanchett, Gwyneth Paltrow y Phillip Seymour Hoffman, encarnando a las desgraciadas víctimas de la enferma mente del protagonista.


